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Cotorras en Almería

Desde que a finales de los años 90 se vieran las primeras cotorras en Almería su población no ha parado de crecer. Se trata de dos especies exóticas introducidas por el hombre. La cotorra argentina (Myiopsitta monachus) es originaria de Sudámerica, mientras que la cotorra de Kramer (Psittacula krameri) proviene de África y el sur de Asia.

Cotorra argentina Cotorra de Kramer

Cotorra argentina y cotorra de Kramer.

Su popularidad como aves de jaula, ha posibilitado numerosos escapes o sueltas y el establecimiento de poblaciones reproductoras en muchos países, entre ellos España. Están consideradas como las dos especies de loros con mayor éxito invasor a nivel mundial, y en España cada vez son más frecuentes en parques y jardines, sin que sepamos aún muy bien qué consecuencias podría tener la expansión de estas especies exóticas. Quizás en un futuro se convierta en un problema pues, entre otras cosas, podrían llegar a competir con nuestras aves autóctonas, siendo por ello recomendable tenerlas, al menos, vigiladas.

Por eso y con el fin de cuantificar el número de efectivos presentes en nuestro país, a lo largo del año 2015 la Sociedad Española de Ornitología (SEO-BirdLife) llevó a cabo el I Censo Nacional de cotorra argentina y cotorra de Kramer, en el que la Asociación SERBAL colaboró organizando y coordinando los censos para la provincia de Almería.

Cotorra

El objetivo de estos censos era conocer su distribución y tamaño poblacional. La cotorra argentina se censó en privamera, mientras que la cotorra de Kramer, se censó a finales de verano y principios de otoño.

Para cada una de estas especies se utilizó una metodología de censo diferente.

En el caso de la cotorra argentina el censo se basó en la localización de los grandes nidos comunales que construyen mediante el entrelazado de palos y ramas. Suelen estar formados por varias cámaras, en cada una de las cuales suele criar una pareja. Estos nidos los sitúa en lo alto de grandes árboles y son relativamente fáciles de localizar.

La cotorra de Kramer en cambio es más difícil de detectar. Nidifican normalmente en huecos de árboles resultando su censo más complicado durante la reproducción. En otoño, sin embargo, esta especie se agrupa en grandes bandos para dormir, siendo este el momento que aprovechamos para censarlas.

Resultados del censo de 2015

Cotorra argentina

En total en Almería localizamos 50 nidos comunales de cotorra argentina, algunos de ellos con más de 8 cámaras, estimándose para toda la provincia unas 95 parejas, pero el censo en marzo coincidió con la poda de gran cantidad de palmeras y varios nidos fueron eliminados, por lo que la estimación pudo verse afectada a la baja.

Cotorra argentina

Al igual que sucede en el resto de España, en nuestra provincia la cotorra argentina se distribuye preferentemente en entornos alta o medianamente humanizados, mientras que en medios naturales su presencia es prácticamente nula. Así, hemos comprobado que la mayoría de sus efectivos se encuentran en Almería capital y sus alrededores, especialmente en Costacabana, el Toyo y Aguadulce, detectándose también su presencia, aunque en menor medida, en Puerto Rey, Mojácar y Huércal-Overa.

En cuanto a los árboles seleccionados para ubicar sus nidos, los resultados mostraron que en nuestra provincia las palmeras (Phoenix sp.) son los árboles preferidos. En ellas encontramos más del 80% de los nidos, seguido muy de lejos por el eucalipto (10%), la palmera whasingtonia (6%) y el olmo (2%).

Grafico sustrato nidos cotorra

El principal impacto de esta especie en su lugar de origen son los daños sobre los cultivos y las infraestructuras eléctricas donde ubica sus nidos, lo que supone un gran coste económico. Actualmente en España, con una población estimada de alrededor de 20.000 cotorras argentinas en 2015, concentradas principalmente en Madrid, Barcelona y Málaga, aparte de las molestias por el ruido que puedan ocasionar, no existen datos sobre afecciones significativas. No obstante, en un futuro, la expansión de esta especie podría ocasionar daños a los cultivos o competencia con las especies autóctonas, por lo que debe ser prioritario el seguimiento de sus poblaciones así como estudios que pongan de manifiesto si están ocurriendo afecciones o no.

En Almería la población reproductora está en aumento y este incremento probablemente supondrá una extensión en su área de distribución en la provincia. Respecto a las afecciones, algunos vecinos de barrios con presencia de cotorra sí han mostrado malestar y nos han trasmitido sus quejas sobre el ruido que ocasionan estos nidos comunales, y respecto a competencia con especies autóctonas o daños a cultivos, no hemos detectado nada en nuestra provincia.

Cotorra de Kramer

Su presencia es nuestra provincia es mucho menor que la de la cotorra argentina y por ahora solo ha sido confirmada en Aguadulce (Roquetas de Mar). En el censo de 2015 se estimó una población de 38 ejemplares concentrados en un dormidero en eucaliptos del Campamento Juan de Austria de Aguadulce (Roquetas de Mar).

El equipo de censo en Almería estuvo formado por la siguientes personas:

Coordinación: José Luis Molina Pardo (SERBAL).

Equipo de censo: Adrián Esteban Rodríguez, Antonio González Vacas, Borja Rodríguez Lozano, Carlos Gutiérrez Expósito, Carlos Ramos Miñarro, Cristina Navarro García, Emilio González Miras, Gemma María Clemente Orta, José Luis Molina Pardo, Juan Manrique Rodríguez, Juan Carlos Molina Pardo, Juan Carlos Nevado Ariza, Juan Pedro Enciso Cascales, Manuel Sánchez Ortega, María Rodríguez Montero, Mariano Paracuellos Rodríguez, Mercedes Cuenca Belbel, Miguel Padilla Saez, Pablo Ramírez Morales, Raimundo Martín Rodríguez, Rosario Padilla Rodríguez, Rubén Tarifa Murcia y Tania Gutierrez.

¿Cuántas cotorras hay en Almería?

Recientemente, Jorge Chaves presentó un TFG sobre la Situación actual de las poblaciones de Cotorra Argentina y  de Kramer en la Provincia de Almería, con datos más recientes y actualizados, y replicando la metodología utilizada en el censo previo, lo que nos permite hacernos una idea de la evolución que han tenido las poblaciones de estas dos aves desde que se realizara el censo organizado por SEO Birdlife en 2015.

Con datos de 2018, la  población de cotorra argentina en Almería se estima en 229 ejemplares, lo que supone un incremento de la población del 73% en tres años. Sin embargo, este notable incremento se debe al aumento en el número de nidos y en la ocupación de las cámaras, sin que se haya visto acompañado de un aumento en el área de distribución.

La cotorra de Kramer, por su parte, también ha aumentado su número, aunque en menor medida, estimándose la población actual en unos 60 ejemplares, lo que supone un aumento del 37% respecto a los datos de 2015.

¿Representan una amenaza?

La cotorra argentina está considerada una plaga agrícola en sus países de origen, donde causa importantes daños a los cultivos de maíz y girasol. En España, sus poblaciones se mantienen, por el momento, restringidas a entornos urbanos o semiurbanos, por los que los daños a los cultivos son escasos. Tampoco se han observado perjuicios a la fauna local. Sus nidos comunitarios pueden alcanzar gran tamaño y peso, suponiendo un riesgo potencial de rotura de ramas o caídas con el consiguiente peligro para los viandantes. En Estados Unidos la construcción de nidos en torres eléctricas causa cuantiosos daños por electrocuciones y averías. También pueden ser potenciales transmisoras de enfermedades al ser humano (psitacosis) o a otras aves. Además, por tratarse de aves muy ruidosas, pueden causar molestias a los vecinos que vivan cerca de sus nidos.

La cotorra de Kramer parece mostrar un comportamiento mucho más agresivo con la fauna local. En Sevilla, donde reside la principal población de esta especie en España, compite directamente por los huecos para anidar con otras especies como el murciélago nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus), especie catalogada como Vulnerable, y al que prácticamente ha exterminado del parque Maria Luisa donde se encontraba una de las principales colonias en España, o el cernícalo primilla (Falco naumanni) que anida en las oquedades de los edificios, y cuyas poblaciones se ha visto gravemente afectadas. En Almería, dado lo reducido de su población no supone por el momento un problema, pero si se deja aumentar su número sin hacer nada, puede que en un futuro sí los cause.

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